Qué bella es la soledad
para aquellos que la entienden
o la aceptan entre dientes,
creyéndose valientes,
o se cansaron de esperar.
Y para aquellos que la odian,
dicen que el amor ha perdido,
para todos, el sentido,
mientras miran por la ventana
cómo la lluvia imita sus lágrimas.
Pobres enamorados no correspondidos
que pierden su tiempo soñando
en su mundo, siempre escondidos,
dejando la verdad a un lado
y creando la mentira de un sueño idealizado.
¡Oh, mundo perfecto!
Cura de algunos, suicidio de otros.
Ojala y fueras verdad.
Harías felices a muchos
sustituyendo la realidad.
La verdad muchas veces es
que a quien más necesita amor
es a quien cuesta más querer.
Son aquellos que están solos
y llorando, como siempre
en una noche de Noviembre.
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